¿Calefacción averiada o piso frío? Plan de invierno para inquilinos
Si los radiadores siguen fríos en noviembre, lo que hagas los primeros días cuenta. Quién repara qué, qué temperatura es suficiente y cómo lograr una reparación rápida sin poner en riesgo tu alquiler.

Estamos a finales de octubre y, en buena parte de Europa, la calefacción lleva encendida unas semanas. Es el momento en que fallan las calderas que han estado paradas todo el verano y los radiadores resultan, como mucho, tibios. Si te ha pasado, aquí tienes un plan tranquilo: quién tiene que arreglar qué, qué se considera «suficientemente caliente» y qué hacer desde el primer día.
Los detalles cambian de un país a otro. La regla general, sin embargo, es muy parecida en todas partes, y es el mejor punto de partida.
Quién es responsable de qué
En la mayor parte de Europa el reparto es este:
- El propietario mantiene la instalación de calefacción en funcionamiento. Calderas, radiadores, tuberías, instalación central: si se estropea por desgaste normal o por la edad, repararla le corresponde al propietario.
- El inquilino la usa correctamente. Es decir: purgar los radiadores si te han enseñado a hacerlo, no tapar las rejillas, no dejar que la vivienda se enfríe tanto que se congelen las tuberías o aparezca moho, y dejar entrar al propietario o al técnico cuando hayáis quedado.
- Quien causa un daño, lo paga. Si una válvula del radiador se rompe porque se empujó un sofá contra ella, es cosa del inquilino. Si la caldera tiene quince años y por fin se rinde, es cosa del propietario.
Algunos ejemplos por países:
- Inglaterra: según la sección 11 de la Landlord and Tenant Act 1985, el propietario debe mantener en buen estado las instalaciones de calefacción y agua caliente, y una cláusula del contrato no puede trasladarte esa obligación. Los aparatos de gas deben revisarse cada 12 meses por un técnico inscrito en Gas Safe, según la guía jurídica de Shelter. Quedarse sin calefacción con frío debe tratarse como una reparación urgente.
- Hungría: la ley húngara de arrendamientos de vivienda (1993. évi LXXVIII. törvény) hace responsable al propietario de mantener en funcionamiento las instalaciones centrales del edificio, incluida la calefacción central con las tuberías y los radiadores del interior de la vivienda. Para los aparatos que pertenecen a la propia vivienda, como una caldera de gas o un calentador eléctrico, el contrato puede repartir los costes. Si no lo hace, por defecto el inquilino paga el mantenimiento y el propietario paga la sustitución. En la práctica, en muchos contratos húngaros el inquilino paga la revisión anual de la caldera y el propietario, las piezas y las reparaciones de fondo. Comprueba qué dice tu contrato.
Qué temperatura es suficiente
No existe una cifra europea única y, a menudo, ni siquiera una cifra legal.
- Alemania: la ley no fija ninguna temperatura. La Asociación Alemana de Inquilinos (Deutscher Mieterbund) indica que la calefacción debería permitir alcanzar al menos 20–22 °C entre las 6:00 y las 24:00, y unos 18 °C por la noche. Los tribunales siguen en gran medida cifras como estas, y según la asociación una cláusula del contrato que fije una temperatura inferior no es válida.
- Reino Unido: no hay un mínimo legal único para viviendas alquiladas. Las recomendaciones de salud usan 18 °C, un umbral que procede de una revisión de Public Health England y que importa sobre todo a mayores de 65 años o personas con problemas de salud. Los ayuntamientos pueden considerar el «frío excesivo» un riesgo para la vivienda.
- Hungría: la ley no establece una temperatura interior. Lo que hace es responsabilizar al propietario de la instalación de calefacción, de modo que una vivienda que no se puede calentar bien es un defecto que el propietario debe atender.
Si tu país no aparece, una asociación de inquilinos o la administración local de vivienda suelen poder decirte qué se espera en tu zona. Unos 18–20 °C en las habitaciones que usas durante el día son un punto de partida razonable casi en cualquier sitio.
Qué hacer, paso a paso
1. Descarta lo sencillo
Antes de avisar, dedica cinco minutos. ¿Ha bajado la presión de la caldera? ¿Hay un código de error en la pantalla? ¿Se ha agotado la pila del termostato? ¿Están abiertas las válvulas de los radiadores? ¿Tienes saldo en el contador de gas o electricidad? Si alguna de estas cosas lo arregla, estupendo. Si no, ya tienes datos útiles para tu aviso.
2. Avisa enseguida y por escrito
Llama si es urgente, pero confírmalo siempre por escrito: un correo o un mensaje que el propietario no pueda decir después que no recibió. Que sea breve y concreto:
«Desde el martes 21 de octubre la caldera muestra el error F28 y los radiadores siguen fríos. Esta mañana el salón estaba a 15 °C. Les ruego que organicen la reparación lo antes posible. Estoy en casa a partir de las 16:00 los días laborables para abrir al técnico.»
La fecha, el síntoma, una temperatura medida y cuándo puedes dar acceso. No hace falta más.
3. Lleva un registro
Desde el primer día, anota:
- la fecha y la hora en que avisaste del problema, y cada respuesta;
- las temperaturas de las habitaciones, medidas dos veces al día con un termómetro barato y fotografiadas con la hora visible;
- fotos o vídeos cortos de los códigos de error, de radiadores fríos o de fugas;
- cada visita de un técnico y lo que dijo.
Si usas LeasingTrack, comunica allí la incidencia: el aviso y los mensajes posteriores quedan registrados junto a tu contrato, y nadie tiene que buscar después aquel hilo de mensajes antiguo.
4. Pide una reparación rápida y acordad soluciones provisionales
Un fallo total de la calefacción en invierno es urgente. Un día o dos para una primera visita es razonable; semanas, no. Si las piezas tardan, pide al propietario que te preste o pague un calefactor eléctrico mientras tanto, y acordad por escrito quién paga la electricidad adicional.
5. No retengas el alquiler por tu cuenta
Este es el paso que más problemas causa a los inquilinos. En Inglaterra, Shelter desaconseja claramente retener el alquiler, porque el impago puede acabar en desahucio aunque el propietario no tenga razón. Algunos países sí permiten reducir el alquiler por un defecto, Alemania entre ellos, pero cuánto es razonable suele ser motivo de disputa. La ley húngara permite al inquilino acudir a los tribunales o, tras pedírselo sin éxito al propietario, hacer las obras a costa de este, pero eso tiene sus propias condiciones y riesgos.
Lo más seguro es seguir pagando, pedir por escrito la reducción o el reembolso de los gastos y asesorarte antes de descontar nada.
Cuándo ir más allá
Si has avisado por escrito, has insistido con un plazo claro y no ocurre nada, es hora de buscar ayuda externa:
- Una asociación de inquilinos. En Alemania, el Mieterverein local; en otros países, una organización de inquilinos nacional o municipal. Conocen las costumbres de la zona y a menudo pueden escribir al propietario por ti.
- La administración local. En Inglaterra, el servicio de salud ambiental o de alquiler privado de tu ayuntamiento puede inspeccionar la vivienda y ordenar reparaciones. Muchos otros países cuentan con una autoridad de urbanismo o de vivienda que se ocupa de las viviendas inseguras o imposibles de calentar.
- Un abogado o asistencia jurídica. Si piensas reducir el alquiler, hacer tú la reparación y cobrársela al propietario, o ir a juicio, asesórate antes en tu caso concreto. Las normas sobre plazos e importes varían mucho.
Y si alguna vez hueles a gas, o la caldera da señales de problemas de monóxido de carbono, olvida el papeleo por ahora: sal de la vivienda, ventila y llama al número de emergencias de gas.
Lista rápida
- Comprueba lo básico: presión, termostato, válvulas, contador.
- Avisa por escrito el mismo día.
- Mide y fotografía las temperaturas a diario.
- Acordad una fecha de reparación y un calefactor provisional.
- Sigue pagando el alquiler; pide cualquier reducción por escrito.
- Si nada se mueve, acude a una asociación de inquilinos, a la administración local o a un abogado.
La mayoría de los problemas de calefacción se arreglan en pocos días cuando el aviso es claro y el propietario ve exactamente qué falla. Un registro ordenado os ayuda a los dos y es tu mejor protección si el asunto se alarga.
Fuentes
- Deutscher Mieterbund – Heizperiode gestartet
(se abre en una pestaña nueva) - Public Health England – Minimum home temperature thresholds for health in winter
(se abre en una pestaña nueva) - Shelter Legal – Heating, hot water and power problems
(se abre en una pestaña nueva) - Shelter – Withholding rent for repairs
(se abre en una pestaña nueva) - 1993. évi LXXVIII. törvény (lakástörvény) – Nemzeti Jogszabálytár
(se abre en una pestaña nueva)


